La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) y la formación se posicionan como factores determinantes para la competitividad empresarial, según coincidieron empresarios y directivos de Extremadura y Andalucía durante la jornada “Responsabilidad Social Empresarial (RSE): Liderazgo empresarial con impacto real”, celebrada en Zafra.
El encuentro, organizado por Grupo INPREX y la Fundación Deutz Business School, con nuestra olaboración, así como la de la Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad (DIRSE) y el Proyecto Reanimación, reunió a profesionales y representantes institucionales para analizar, desde un enfoque práctico, cómo integrar la sostenibilidad en la estrategia empresarial y convertirla en una palanca de crecimiento.
La jornada fue inaugurada por Carolina Grau, directora de la Fundación Deutz Business School, y Carlota García-Jarana, adjunta a Dirección General de CESUR, quienes pusieron en valor el papel de la formación y el liderazgo empresarial en la transformación hacia modelos más responsables.
Durante el encuentro, que contó con la bienvenida del alcalde de Zafra, Juan Carlos Calderón, se puso de relieve que la RSC ha dejado de ser un elemento accesorio para convertirse en una herramienta estratégica capaz de atraer talento, mejorar la competitividad y generar impacto tanto a nivel local como global. En este contexto, la formación se destacó como un componente esencial para afrontar los nuevos retos y favorecer la evolución de las organizaciones.
Uno de los momentos centrales fue la intervención de Marta Gallego, directora de Calidad Global de Grupo MIGASA, quien compartió su trayectoria y experiencia en la integración de la RSC en la estrategia empresarial, en una conversación moderada por Carlota García-Jarana.
El programa incluyó, además, un bloque específico centrado en la salud en el entorno laboral, con una demostración práctica a cargo del Proyecto Reanimación, liderado por el doctor Borja Díez, que puso de manifiesto la importancia de la formación y la capacidad de respuesta ante situaciones críticas en las empresas.
Asimismo, se abordó el papel de las administraciones públicas en el impulso de la RSC, con la intervención de Pilar Bueno, directora general de Trabajo de la Junta de Extremadura, quien destacó que la región cuenta actualmente con 55 empresas certificadas como socialmente responsables, una cifra que se ha más que duplicado en los últimos años y que refleja el avance hacia un modelo empresarial más ético, sostenible y competitivo.
Por su parte, el consejero institucional de Grupo INPREX, Álvaro Suárez-Guanes, subrayó la necesidad de situar a las personas en el centro de la estrategia empresarial, destacando que muchas compañías ya desarrollan prácticas responsables sin identificarlas como tales, y que estructurarlas permite avanzar hacia organizaciones más resilientes.
El acto fue clausurado por Celina Pérez, directora general de Empresa de la Junta de Extremadura, quien puso en valor la colaboración entre empresas e instituciones para seguir impulsando un tejido empresarial comprometido con el desarrollo sostenible.
La jornada evidenció que la integración efectiva de la RSC, junto con una apuesta decidida por la formación, será clave para que las empresas afronten con garantías los desafíos actuales y aprovechen las oportunidades del mercado. Extremadura avanza así en la consolidación de un modelo empresarial más sostenible, en el que el compromiso social y la competitividad se refuerzan mutuamente.




