Ceuta está viviendo una situación excepcional que exige una respuesta igualmente excepcional por parte del Estado. Una respuesta firme, inmediata y proporcionada que permita recuperar plenamente la normalidad, garantizar la seguridad y proteger los derechos de quienes viven en un territorio español y europeo como cualquier otro.

Los hechos hablan por sí solos.

La Ciudad Autónoma de Ceuta sufrió a finales de julio una entrada irregular masiva sin precedentes, de una magnitud comparable a la propia población de la ciudad. Una situación extraordinaria que desbordó su capacidad ordinaria de respuesta y sometió a sus ciudadanos, instituciones y servicios públicos a una enorme presión.

Aunque la gran mayoría de las personas que cruzaron regresaron posteriormente a Marruecos, Ceuta todavía está lejos de recuperar plenamente la normalidad. Miles de personas permanecen aún en la ciudad y la presión sobre sus servicios públicos, sus recursos asistenciales y de seguridad y el normal funcionamiento de la ciudad continúa siendo extraordinaria.

Desde CESUR, organización de la sociedad civil empresarial que representa al Sur y que integra plenamente a Ceuta y Melilla en su ámbito de actuación, pedimos al Gobierno de España que ejerza con determinación todas las competencias que le corresponden para garantizar la integridad de nuestras fronteras, la seguridad de los ciudadanos y el cumplimiento de la legalidad.

La prolongación de esta situación afecta además al normal desarrollo de la actividad económica, al comercio, al turismo, a las empresas y a la imagen exterior de Ceuta. Una ciudad española no puede soportar prácticamente sola las consecuencias de una crisis fronteriza de esta magnitud.

Soluciones

Cuando se restablezca plenamente la situación, corresponde al Gobierno de España y a las Cortes Generales analizar con profundidad lo ocurrido, esclarecer sus causas y evaluar todos los factores que hicieron posible esta crisis, incluido el funcionamiento de la cooperación fronteriza con Marruecos, adoptando las medidas diplomáticas, políticas y de seguridad necesarias para impedir que un episodio de estas características vuelva a repetirse.

Desde CESUR reiteramos nuestro compromiso con Ceuta y Melilla como parte esencial del Sur de España y como frontera sur de España y de Europa. Signo visible de ello, es el nombramiento de Antonio Barranco, socio y ceo de Hèlity, como delegado de Cesur en Ceuta, y de Enrique Colilles, socio y ceo de Montosa, como delegado de Cesur en Málaga, provincia que mantiene una excelente relación y comunicación con Melilla.

Por ello, hacemos un llamamiento a las instituciones del Estado, a las fuerzas políticas y a toda la sociedad civil española para actuar con unidad, responsabilidad y sentido de Estado.


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